Proyecto: Arq. Sol Blanc
Colaboradores de proyecto y desarrollo: Arq. Oscar Racca Garde – Arq. Rodrigo Choque Alonzo
Cálculo de estructura: Arq. Iván Salguero
Créditos Fotografía: Juan Cruz Paredes
Año finalización construcción: 2024
Superficie construida: 314.95 m2
Ubicación: Docta. Ciudad de Córdoba. Argentina.
La vivienda se implanta en Docta, un desarrollo urbano de la periferia cordobesa construido sobre tierras que solían ser productivas. Este territorio, resultado del avance de la ciudad sobre el campo, carece de vegetación y de historia arbórea. La ausencia de especies nativas, la falta de sombra y la pérdida de biodiversidad evidencian un modelo de urbanización que arrasa con el paisaje preexistente sin proponer alternativas de regeneración. A su vez, estos desarrollos periféricos generalmente promueven una ciudad monofuncional y extendida que incrementa los traslados diarios y la dependencia del automóvil, afectando la calidad de vida de sus habitantes. Docta, a diferencia de la tendencia de desarrollos cerrados y monofuncionales, propone un desarrollo más abierto y con mixtura de usos, condición que este proyecto busca fortalecer.
En este contexto, el desafío estuvo en pensar una vivienda que no solo responda a las necesidades y deseos de sus habitantes, sino que también contribuya a regenerar el ecosistema doméstico y a construir barrio desde lo cotidiano. El proyecto integra desde su concepción el trabajo productivo al espacio doméstico, configurándose como vivienda-trabajo. Esta decisión reduce los traslados diarios, activa el barrio durante el día, fortalece la mixtura de usos y contrarresta los efectos negativos de la ciudad extendida generando un tejido más vital, diverso y menos dependiente del desplazamiento hacia el centro. La casa incorpora además árboles y plantas como elementos protagonistas del proyecto. La vegetación no cumple una función meramente decorativa sino un rol ecológico fundamental, generando sombra, regulando la temperatura, captando agua de lluvia, atrayendo fauna nativa y mejorando la calidad del aire.
La casa se concibe entonces como un hábitat flexible, compuesto por una serie de espacios interiores, exteriores e intermedios que se articulan de manera dinámica junto con la vegetación que se planta y crece con la arquitectura. El proyecto propone una arquitectura abierta a transformaciones en el tiempo, capaz de construirse, habitarse, completarse, dividirse, adaptarse o expandirse en distintas etapas según las necesidades, deseos y posibilidades económicas de sus habitantes. Desde su concepción, la vivienda se proyecta como un sistema en evolución, donde la indeterminación y la posibilidad de cambio forman parte de su lógica estructural y espacial.